Segunda jornada del Simposio sobre abusos sexuales contra menores. Se preparan las directrices para aumentar tutela de menores.
2012-02-08 Radio Vaticana
(RV).- Reconocer los abusos sexuales, escuchar a las víctimas y prevenir. Son éstos los temas prioritarios para la Iglesia que busca su renovación, como lo deseó Benedicto XVI. Continúan las ponencias de los participantes en el Simposio "Hacia la curación y la renovación" qye se lleva a cabo en la Universidad Pontificia Gregoriana en Roma. Entre los participantes hablamos con mons Sergio Osvaldo Buenanueva, obispo auxiliar de Mendoza, Argentina, y presidente de la Comisión de ministerios del episcopado. Le preguntamos en primer lugar que se espera de este simposio
También hablamos con el rector de Seminario Nacional Nta Señora de los Angeles, en San José de Costa Rica, padre José Manuel Garita Herrera, y al preguntarle que se espera de este simposio nos dijo
También hablamos con el Superior General de los Maristas, el hermano Emili Turú, y ésto fue lo que nos dijo sobre lo que se espera del Convenio
(PY-RV)
“Responder a la tragedia de los abusos contra menores como haría Cristo”
(RV).- Ayer por la tarde comenzó el Simposio internacional titulado “Hacia la curación y la renovación” que, hasta el próximo 9 de febrero en la Pontificia Universidad Gregoriana, reúne a los Obispos y Superiores de las Órdenes religiosas de todo el mundo para relanzar el empeño de la Iglesia en la protección de los menores y de las personas vulnerables de abusos sexuales por parte de miembros del clero.
Abrió los trabajos el Cardenal William Joseph Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe. Mientras el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado vaticano, envió un mensaje en nombre del Santo Padre Benedicto al P. François-Xavier Dumortier, Rector de la Pontificia Universidad Gregoriana, que fue leído durante la apertura de este Simposio.
El purpurado se dirige al “querido Padre Dumortier” para manifestarle que el Santo Padre envía sus cordiales saludos a todos los participantes en este Simposio y asegura sus oraciones por esta importante iniciativa. También escribe que el Papa pide al Señor que a través de sus decisiones, muchos obispos y superiores religiosos de todo el mundo, puedan ser ayudados a “responder a la tragedia de los abusos contra menores como haría Cristo”.
El Cardenal Secretario de Estado escribe que tal como el Santo Padre ha observado en diversas oportunidades, “la curación de las víctimas debe ser una preocupación fundamental en la comunidad cristiana, junto con una profunda renovación de la Iglesia en todos los niveles”. Y agrega que “Nuestro Señor nos recuerda que todo acto de caridad, incluso hacia el más pequeños de nuestros hermanos es un acto de caridad hacia Él (Cfr. Mt 25, 40).
“Por tanto –prosigue– el Santo Padre sostiene y anima todo esfuerzo para responder con caridad evangélica al desafío de ofrecer a los niños y a los adultos vulnerables un ambiente eclesial propicio a su crecimiento humano y espiritual”. A la vez que afirma que Benedicto XVI “exhorta a los participantes en este Simposio a seguir tomando de la vasta gama de experiencias recogidas para promover en toda la Iglesia una cultura fuerte de tutela eficaz y de apoyo a las víctimas”. Y se despide “encomendando el trabajo del Simposio a la intercesión de María, Madre de la Iglesia”, mientras de buena gana imparte la Bendición Apostólica a todos lo participantes, como prenda de fuerza y paz en el Señor. (María Fernanda Bernasconi – RV).
Relación del cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe
Y partió de este concepto de ayuda a las víctimas, como señala el Papa, la relación del cardenal prefecto del dicasterio de la Doctrina de la fe, William J. Levada, abriendo ayer tarde los trabajos del Simposio ante los delegados de 110 Conferencias Episcopales y representantes de 30 Órdenes religiosas. Un relación la del purpurado en la que reveló que los más de 4.000 casos de abusos sexuales señalados a la Congregación en el curso del último decenio, han revelado, por una lado, la insuficiencia de una respuesta que sea exclusivamente de derecho canónico, y por otro lado, la necesidad de una respuesta global y poliédrica.
De importante prioridad en el largo camino hacia una "esperanza renovada" es para el purpurado la atención que la Iglesia debe reservar a las víctimas de los abusos, a partir de la capacidad de escucharlas y de reconocer -como hizo ya Benedicto XVI el 19 de marzo 2010 frente a las víctimas irlandesas- la enormidad de la traición que sufrieron.
Al mismo tiempo, la misión de la Iglesia debe centrarse en la prevención. Un ámbito en el que no es suficiente crear "un entorno seguro" para los niños, sino que la Iglesia debe invertir también en la educación de los sacerdotes y en el discernimiento de las vocaciones.
Entre las muchas obligaciones que tienen las autoridades eclesiásticas para prevenir, reprimir y castigar los abusos -dijo el cardenal Levada- está la obligación de cooperar plenamente con las autoridades judiciales en la denuncia de los abusos sexuales.
Objetivo del Simposio es el de ayudar a los obispos de todo el mundo a elaborar las directrices para tratar eventuales casos de abusos y gestionar las denuncias. Todos, sin distinción, -recordó el cardenal Levada- deben trabajar juntos para este propósito, según lo determinado por la carta circular de la Congregación enviada el pasado mes de mayo a todas las conferencias episcopales.
ER - RV
También hablamos con el rector de Seminario Nacional Nta Señora de los Angeles, en San José de Costa Rica, padre José Manuel Garita Herrera, y al preguntarle que se espera de este simposio nos dijo
También hablamos con el Superior General de los Maristas, el hermano Emili Turú, y ésto fue lo que nos dijo sobre lo que se espera del Convenio
(PY-RV)
“Responder a la tragedia de los abusos contra menores como haría Cristo”
(RV).- Ayer por la tarde comenzó el Simposio internacional titulado “Hacia la curación y la renovación” que, hasta el próximo 9 de febrero en la Pontificia Universidad Gregoriana, reúne a los Obispos y Superiores de las Órdenes religiosas de todo el mundo para relanzar el empeño de la Iglesia en la protección de los menores y de las personas vulnerables de abusos sexuales por parte de miembros del clero.
Abrió los trabajos el Cardenal William Joseph Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe. Mientras el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado vaticano, envió un mensaje en nombre del Santo Padre Benedicto al P. François-Xavier Dumortier, Rector de la Pontificia Universidad Gregoriana, que fue leído durante la apertura de este Simposio.
El purpurado se dirige al “querido Padre Dumortier” para manifestarle que el Santo Padre envía sus cordiales saludos a todos los participantes en este Simposio y asegura sus oraciones por esta importante iniciativa. También escribe que el Papa pide al Señor que a través de sus decisiones, muchos obispos y superiores religiosos de todo el mundo, puedan ser ayudados a “responder a la tragedia de los abusos contra menores como haría Cristo”.
El Cardenal Secretario de Estado escribe que tal como el Santo Padre ha observado en diversas oportunidades, “la curación de las víctimas debe ser una preocupación fundamental en la comunidad cristiana, junto con una profunda renovación de la Iglesia en todos los niveles”. Y agrega que “Nuestro Señor nos recuerda que todo acto de caridad, incluso hacia el más pequeños de nuestros hermanos es un acto de caridad hacia Él (Cfr. Mt 25, 40).
“Por tanto –prosigue– el Santo Padre sostiene y anima todo esfuerzo para responder con caridad evangélica al desafío de ofrecer a los niños y a los adultos vulnerables un ambiente eclesial propicio a su crecimiento humano y espiritual”. A la vez que afirma que Benedicto XVI “exhorta a los participantes en este Simposio a seguir tomando de la vasta gama de experiencias recogidas para promover en toda la Iglesia una cultura fuerte de tutela eficaz y de apoyo a las víctimas”. Y se despide “encomendando el trabajo del Simposio a la intercesión de María, Madre de la Iglesia”, mientras de buena gana imparte la Bendición Apostólica a todos lo participantes, como prenda de fuerza y paz en el Señor. (María Fernanda Bernasconi – RV).
Relación del cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe
Y partió de este concepto de ayuda a las víctimas, como señala el Papa, la relación del cardenal prefecto del dicasterio de la Doctrina de la fe, William J. Levada, abriendo ayer tarde los trabajos del Simposio ante los delegados de 110 Conferencias Episcopales y representantes de 30 Órdenes religiosas. Un relación la del purpurado en la que reveló que los más de 4.000 casos de abusos sexuales señalados a la Congregación en el curso del último decenio, han revelado, por una lado, la insuficiencia de una respuesta que sea exclusivamente de derecho canónico, y por otro lado, la necesidad de una respuesta global y poliédrica.
De importante prioridad en el largo camino hacia una "esperanza renovada" es para el purpurado la atención que la Iglesia debe reservar a las víctimas de los abusos, a partir de la capacidad de escucharlas y de reconocer -como hizo ya Benedicto XVI el 19 de marzo 2010 frente a las víctimas irlandesas- la enormidad de la traición que sufrieron.
Al mismo tiempo, la misión de la Iglesia debe centrarse en la prevención. Un ámbito en el que no es suficiente crear "un entorno seguro" para los niños, sino que la Iglesia debe invertir también en la educación de los sacerdotes y en el discernimiento de las vocaciones.
Entre las muchas obligaciones que tienen las autoridades eclesiásticas para prevenir, reprimir y castigar los abusos -dijo el cardenal Levada- está la obligación de cooperar plenamente con las autoridades judiciales en la denuncia de los abusos sexuales.
Objetivo del Simposio es el de ayudar a los obispos de todo el mundo a elaborar las directrices para tratar eventuales casos de abusos y gestionar las denuncias. Todos, sin distinción, -recordó el cardenal Levada- deben trabajar juntos para este propósito, según lo determinado por la carta circular de la Congregación enviada el pasado mes de mayo a todas las conferencias episcopales.
ER - RV


