No se pueden olvidar migrantes y refugiados - Declaración de los obispos estadounidenses

2017-12-06 L’Osservatore Romano

Washington, 6. «Decepción» por el anuncio de Estados Unidos de retirarse del Global Compact, el pacto de la ONU para mejorar la gestión mundial de migrantes y refugiados, fue expresada por el episcopado estadounidense. 

En una declaración, difundida también en la web de la Conferencia episcopal, el arzobispo militar Timothy Broglio, presidente de la comisión para la justicia internacional y la paz, y el obispo de Austin, Joe Steve Vásquez, presidente del comité para la migración, manifestaron su decepción para la decisión anunciada el sábado pasado en el palacio de Cristal de Nueva York de los representantes de la administración federal ante las Naciones Unidas. Una decisión que los obispos piden «reconsiderar».

Los prelados, de hecho, aun reafirmando reconocer y respetar el derecho y la responsabilidad de cada nación a regular el fenómeno de las migraciones sobre el propio territorio, no falta reconocer que es «obligación de las naciones asegurar los derechos humanos a todos los migrantes y las protecciones especiales para los migrantes vulnerables, como los refugiados, los migrantes forzados, las victimas de la trata de seres humanos y las mujeres y los niños en riesgo». Se trata de obligaciones inherentes a la llamada «solidaridad global». En esta perspectiva, los obispos estadounidenses recuerdan la adhesión a la campaña internacional «Share the journey», (Compartimos el viaje) promovida por Caritas Internationalis y lanzada oficialmente el pasado septiembre por el Papa Francisco.