Mensaje del Papa por el Congreso de Educación Católica de Brasil: que la cultura del encuentro esté en la educación

2016-01-15 Radio Vaticana

(RV).- “Les pido que, por favor, sigan adelante, que no se cierren a nuevas propuestas, a propuestas audaces de educación”, son palabras del Papa Francisco en el video mensaje enviado a los participantes de XXIV Congreso Interamericano de Educación Católica en Brasil, que se celebró en San Pablo del 13 al 15 de enero.

Mensaje completo del Papa:

Les quiero hacer llegar un saludo a los docentes de América, reunidos en esa hermosa tierra brasileña, organizados por la Confederación Interamericana de Educación Católica. Les agradezco lo que hacen por la educación, es probablemente uno de los desafíos más grandes. Ustedes saben que el pacto educativo está roto. Ustedes saben que la educación, en un mundo donde al centro de la organización mundial no está el hombre sino el miedo, en un mundo así, se está volviendo cada vez más elitista la educación y, hasta diría, nominalista, en el sentido de darle contenidos de nociones, de manera que no completa todo lo humano porque la persona, para sentirse persona, tiene que sentir, tiene que pensar, tiene que hacer. Esos tres lenguajes tan sencillos: el lenguaje de la mente, el del corazón, el de las manos.

En este momento, el trabajo de ustedes es muy grande. Ya sé, los educadores son los que sufren, en general, la injusticia más grande, son los peores pagados, o sea, no hay conciencia del bien que puede hacer un educador. Hay que abrir el plano de la educación hacia esa cultura del encuentro, que los jóvenes se encuentren entre ellos, sepan sentir, sepan trabajar juntos, sean de la religión que sean, sean de la etnia que sean, de la cultura de la cual vengan, pero juntos por la humanidad. Eso es la cultura del encuentro: es el momento en que la educación enseña a encontrarse a la gente y a llevar adelante obras de siembra. Eso fue lo que en Buenos Aires -no a mí, a mí no se me ocurrió, se le ocurrió a unos laicos- me llevó a favorecer lo que en su momento se llamó “Escuela de vecinos”, que era integrar el pensamiento, el sentimiento de los chicos, de las chicas, que estaban en educación, todas sus inquietudes. Eso fue madurando, se desarrolló y, hoy día, es esa asociación que se llama Schola  y que está abriendo caminos, a través del deporte, del arte. El deporte educa, educa en lo que es trabajo en equipo. El arte educa, la ciencia educa, el diálogo educa. Eso es lo que hace hoy día Scholas y que, seguramente, está presente en el encuentro de ustedes.

A ustedes les pido que, por favor, sigan adelante, que no se cierren a nuevas propuestas, a propuestas audaces de educación. La concepción educativa como transmisión de contenidos, se acabó, está agotada. Un educador brasileño – no me acuerdo el nombre, creo de Matos, pero no recuerdo- decía que la educación tiene que estar basada en tres pilares: transmisión de contenidos, transmisión de hábitos y transmisión de valoraciones - una linda, una linda expresión-. Bueno, eso ahora tradúzcanlo en actividades, y ahí sí van a hacer la cultura del encuentro y no la del desencuentro, o peor, la cultura de la no integración, de la exclusión, donde solamente una élite, a través de una educación selectiva, va a tener el poder el día de mañana o el día de hoy mismo.

Les agradezco lo que hacen, les agradezco la vocación. Ser educador es lo que hizo Jesús: nos educó. Contra todo un sistema educativo, de los doctores de la Ley, de la rigidez - léanse todos los piropos que Jesús le dice a esa gente en el capítulo 23 de San Mateo- Jesús nos  educa a través de otra manera, a través de otro estilo. Nos educa en dos columnas muy grandes: las bienaventuranzas, al principio del Evangelio, y el protocolo sobre el cual vamos a ser juzgados, que está en Mateo 25. Con eso destruyó todo un sistema educativo basado en normas, en preceptos, que en última instancia, se puede decir que era la profecía de lo que fue la Ilustración, que hoy en día la Ilustración no nos sirve para nada.

Qué Dios los bendiga, recen por mí y sigan adelante y trabajen. Y ojalá los gobiernos sean conscientes de lo que hacen ustedes y les paguen más. Gracias.

(from Vatican Radio)