Los olivos de Nínive- Parte la reconstrucción del norte de Iraq

2017-05-12 L’Osservatore Romano

Es el primer paso para la reconstrucción de la Llanura de Nínive y la vuelta de los cristianos a los territorios invadidos en 2014 por los milicianos del llamado Estado Islámico. En las aldeas de Bartella, Karemlash y Qaraqosh, la fundación pontificia, ayuda a la Iglesia que sufre (ACS) ha inaugurado durante estos días tres canteras para la reestructuración de las primeras 105 casas de familias cristianas desplazadas. Y a los propietarios ha sido entregada una planta de olivo para que crezca en su jardín como símbolo de paz y de reconciliación. «No prestamos atención a las voces de quien desanima, de quien quiere impedir la reconstrucción. Tenemos una decisión firme de volver, no obstante todos los desafíos que nos esperan», dijo el arzobispo de Mosul de los Sirios, Yohanna Petros Mouche.

En la iglesia de Mar Shmoni di Bartella, Philipp Ozores, secretario general de ACS, ha entregado una planta de olivo a 35 familias, cuya casa en los próximos días será reestructurada por el Nineveh Reconstruction Committee (NRC), un comité compuesto por representantes de las Iglesias sirio – ortodoxas, de planificar la reconstrucción de casi 13.000 casas destruidas por los fundamentalistas. «Este es un momento decisivo: si ahora perdemos la oportunidad de devolver a los cristianos a sus casas en la Llanura de Nínive, podrían decidir dejar Iraq para siempre», declara el padre Andrzej Halemba, responsable internacional de ACS para Oriente Medio y presidente del Nineveh Reconstruction Committee.

En Bartella son 1451 las casas que hay que reestructurar: 75 completamente destruidas, 278 quemadas y 1098 parcialmente dañadas. En Karemlash son 754 las casas que hay que reconstruir: 89 completamente destruidas, 241 quemadas, 424 parcialmente dañadas. En Qaraqosh las casas de los cristianos siro-católicos que hay que reestructurar son 6327 (de las cuales 108 completamente destruidas); las de los siro-ortodoxos 400. «Es la más importante obra de reconstrucción a beneficio de una comunidad cristiana de la caída del muro de Berlín», comentó Alessandro Monteduro, director ACS-Italia.