La paz es el mensaje de Fátima En la rueda de prensa del Pontífice con los periodistas durante el vuelo de regreso

2017-05-15 L’Osservatore Romano

Durante el vuelo de regreso a Roma de la peregrinación a Fátima, el sábado 13 de mayo, el Papa Francisco se entretuvo, como es habitual, con los periodistas respondiendo a algunas preguntas. El encuentro fue presentado por el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, el cual dio las gracias al Pontífice y le entregó el micrófono. Enseguida el Papa dijo: «Antes de nada, buenas tardes. Gracias. Yo quisiera responder al mayor número posible de preguntas, así que hagámoslo un poco rápido. Lo siento cuando estamos a mitad y me dicen que es el momento del snack…; pero hagamos las dos cosas a la vez. Gracias». Inmediatamente después inició la entrevista: la primera y última pregunta fueron en español, las demás en italiano. A continuación la transcripción de las respuestas del Pontífice y una amplia síntesis de las preguntas formuladas.

[Fátima Campos Ferreira] Es que no sé qué me parece quedarme sentada frente al Santo Padre. Bueno, primero muchas gracias por su viaje. Santo Padre, ha venido a Fátima como peregrino para canonizar a Francisco y a Jacinta en el año en que se cumplen los cien años de las apariciones. De este momento histórico, ¿qué queda ahora para la Iglesia y para el mundo entero? Después, Fátima tiene un mensaje de paz, y el Santo Padre va a recibir en el Vaticano en los próximos días –el 24 de mayo– al Presidente norteamericano Donald Trump. ¿Qué puede esperar el mundo de este encuentro, y qué espera el Santo Padre de este encuentro? Muchas gracias.

Que Fátima tiene un mensaje de paz, ciertamente. Y llevado a la humanidad por tres grandes comunicadores que tenían menos de 13 años. Lo cual es interesante. Que vine como peregrino, sí. Que la canonización fue una cosa que al principio no estaba planeada, porque el proceso del milagro estaba en marcha, pero de golpe las pericias dieron todas positivas y se aceleró…, así que se juntaron las cosas. Para mí fue una felicidad muy grande. ¿Qué puede esperar el mundo? Paz. ¿Y de qué voy a hablar yo de aquí en adelante con quien sea? De la paz.

¿Y qué queda ahora de ese momento histórico para la Iglesia y para el mundo?

Mensaje de paz. Y quisiera decir una cosa que me tocó el corazón. Antes de embarcarme, recibí a unos científicos de varias religiones que estaban haciendo estudios en el Observatorio Vaticano de Castel Gandolfo. Incluso agnósticos y ateos. Y un ateo me dijo: «Yo soy ateo»; no me dijo de qué etnia era ni de qué lugar venía. Hablaba en inglés, así que no supe y no le pregunté. «Le pido un favor: dígale a los cristianos que amen más a los musulmanes». Eso es un mensaje de paz.

¿Eso es lo que va a decir a Trump? [sonríe]

[Aura Vistas Miguel, Rádio Renanscença] Entonces, Santidad, en Fátima usted se ha presentado como «el Obispo vestido de blanco». Hasta ahora, esta expresión se aplicaba más bien a la visión de la tercera parte del secreto, a san Juan Pablo ii y a los mártires del siglo xx. ¿Qué significa ahora su identificación con esta expresión?

Sí, en la oración. Esta no la hice yo, la hizo el Santuario. Pero también yo me pregunté ¿por qué han dicho eso? Y hay una conexión, con el blanco: el Obispo vestido de blanco, la Virgen vestida de blanco, la blancura de la inocencia de los niños después del bautismo… Hay una conexión, en esa oración, con el color blanco. Creo porque no la hice yo creo que con el blanco buscaron expresar literariamente ese deseo de inocencia, de paz: inocencia, no hacer daño a nadie, no hacer guerra…

¿Es una revisión de la interpretación del mensaje?

No. Aquella visión…, creo que el entonces cardenal Ratzinger, en aquel tiempo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo explicó todo con claridad. Gracias.

[Claudio Lavagna, de nbc] ¿Qué opinión se ha hecho usted de las políticas que ha adoptado hasta ahora el Presidente Trump sobre estos temas, y qué es lo que espera de un encuentro con un Jefe de Estado que parece que piensa y actúa lo contrario de usted?

Pero, la primera pregunta es… pero puedo responder a las dos yo no juzgo nunca a una persona sin haberla escuchado. Creo que no debo hacerlo. Cuando hablaremos entre nosotros saldrán las cosas: yo diré lo que pienso, él dirá lo que piensa. Pero yo nunca, nunca he querido juzgar sin escuchar a la persona. Y la segunda es ¿qué pienso…?

¿…qué piensa en concreto sobre esos temas como la acogida a los emigrantes…?

Esto lo sabéis ya.

La segunda en cambio es: ¿Qué espera de un encuentro con un Jefe de Estado que piensa lo contrario de usted?

Siempre hay puertas que no están cerradas. Hay que buscar las puertas que al menos están un poco abiertas, para entrar y hablar sobre ideas comunes y caminar adelante. Paso a paso. La paz es artesanal: se hace cada día. También la amistad entre las personas, el conocimiento mutuo, la estima es artesanal: se hace todos los días. El respeto al otro, decir lo que se piensa, pero con respeto, caminar juntos… Alguno piensa de una manera distinta: decir eso, ser muy sinceros en lo que se piensa.

¿Espera usted que suavice sus decisiones después…?

Este es un cálculo político que no me atrevo a hacer. Incluso en el plano religioso yo no soy proselitista. Gracias.

[Elisabetta Piqué], «La Nación» Antes de nada, gracias por este viaje breve y muy intenso. Quisiéramos preguntarle: hoy es el centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima, pero es también un aniversario importante de un hecho de su vida, acaecido hace 25 años, cuando el Nuncio Calabresi le dijo que sería nombrado Obispo auxiliar de Buenos Aires: lo que significó el final de su exilio en Córdoba y un gran cambio en su vida. La pregunta es: ¿Ha puesto en relación alguna vez este hecho que cambió su vida con la Virgen de Fátima? Y si en estos días que ha rezado delante de Ella ha pensado en esto y qué es lo que nos puede contar. Gracias

Las mujeres lo saben todo [ríe]. No he pensado en la coincidencia; sólo ayer, mientras rezaba delante de la Virgen, me di cuenta de que un 13 de mayo recibí la llamada telefónica del Nuncio, hace 25 años. Sí. No sé… dije: «Fíjate». Y hablé con la Virgen un poco de eso, le pedí perdón por todos mis errores, también un poco por el mal gusto a la hora de elegir a las personas… [ríe]. Pero ayer me acordé.

[Nicholas Senèze, de «La Croix»] Gracias, Santo Padre. Volvemos de Fátima a la que tanta devoción le tiene la Franternidad San Pío x. Se habla mucho de un acuerdo que daría un estatuto oficial en la Iglesia a la Franternidad. Incluso algunos han imaginado que este anuncio se podría haber dado hoy. Usted, Santidad, ¿piensa que este acuerdo será posible en breve? ¿Y cuáles son todavía los obstáculos que hay? ¿Y cuál es para usted el sentido de esta reconciliación? ¿Será el regreso triunfal de fieles que mostrarán lo que significa ser verdaderamente católico, u otra cosa?

Yo descartaría cualquier forma de triunfalismo, ¿no? Hace algunos días, la «feria cuarta» de la Congregación para la Doctrina de la Fe, su sesión la llaman «feria cuarta» porque se hace el miércoles, ha estudiado un documento, y el documento no me ha llegado todavía, el estudio del documento. Esta es la primera cosa. Segundo: las relaciones actuales son fraternales. El año pasado di a todos ellos la licencia para la confesión, también una forma de jurisdicción para los matrimonios. Pero ya antes también, los problemas, los casos que tenían por ejemplo que debían resolverse en la Congregación para la Doctrina de la Fe, los llevaba la misma Congregación. Por ejemplo, abusos: los casos de abusos, ellos los traían a nosotros; también para la Penitenciería Apostólica; también para la reducción al estado laical de un sacerdote lo traían a nosotros… Tenemos relaciones fraternales. Con Mons. Fellay tengo una buena relación, he hablado muchas veces... A mí no me gusta acelerar las cosas. Caminar, caminar, caminar, y después se verá. Para mí no es una cuestión de vencedores o derrotados, no. Es una cuestión hermanos que deben caminar juntos, buscando la fórmula para dar pasos hacia adelante.

[Tassilo Forchheimer, de ard] Santo Padre, con ocasión del aniversario de la Reforma, ¿pueden los cristianos evangélicos y católicos recorrer otra parte del camino juntos? ¿Hay posibilidad de que se participe en la misma Mesa Eucarística? Hace algunos meses, el cardenal Kasper dijo que era posible que se diese un paso adelante ya en este año…

Se han dado grandes pasos adelante. Pensemos en la primera Declaración sobre la justificación: desde aquel momento no se ha parado, el camino. El viaje a Suecia fue muy significativo, porque era precisamente el comienzo [de las celebraciones], y también una conmemoración con Suecia. También allí, significativo para el ecumenismo del camino, es decir, del caminar juntos con la oración, con el martirio y con las obras de caridad, con las obras de misericordia. Y allí Cáritas luterana y Cáritas católica han hecho un acuerdo para trabajar juntas: este es un gran paso. Pero se esperan pasos siempre. Usted sabe que Dios es el Dios de las sorpresas. Nunca debemos pararnos, ir siempre adelante. Rezar juntos, dar testimonio juntos, hacer obras de misericordia juntos, que es anunciar la caridad de Jesucristo, anunciar que Jesucristo es el Señor, el único Salvador, y que la gracia sólo viene de él… Y en este camino los teólogos continuarán estudiando, pero hay que recorrer el camino. Con el corazón abierto a las sorpresas…

[Mimmo Muolo, de «Avvenire»] Buenas tardes, Santidad. Le hago una pregunta en nombre del grupo italiano. Ayer y hoy en Fátima hemos visto un gran testimonio de fe popular, junto a usted; la misma que se ve también, por ejemplo, en otros Santuarios marianos como Medjugorje. ¿Qué piensa de esas apariciones si han sido apariciones― y del fervor religioso que han suscitado, visto que ha decidido nombrar a un Obispo delegado para los aspectos religiosos? Y, si me permite una segunda pregunta, que sé que le interesa mucho a usted, además de a nosotros italianos: quisiera saber, ¿qué es lo que piensa de las ong que han sido acusadas de tratar con los traficantes de hombres? Gracias.

Comienzo por la segunda. He leído en el período que ojeo por la mañana que existía este problema, pero todavía no conozco los detalles de cómo ha sido. Y por eso no puedo opinar. Sé que hay un pro