La misa no es un espectáculo Dedicado a la eucaristía el nuevo ciclo de reflexiones en la audiencia general

2017-11-08 L’Osservatore Romano

El «corazón» de la Iglesia es la eucaristía, pero muchos cristianos no parecer entender completamente la importancia. Por eso el Papa Francisco, en la audiencia general del miércoles 8 de noviembre en la plaza de San Pedro, inauguró una nueva serie de catequesis, dirigida a «comprender bien el valor y el significado de la Santa Misa» y a hacer «descubrir, cómo a través de este misterio de la fe resplandece el amor de Dios». Una enseñanza, dijo el Pontífice, que sigue las indicaciones del Concilio Vaticano II — para el cual la «formación litúrgica de los fieles» es «indispensable para una verdadera renovación» — y que responde a las lagunas lamentablemente encontradas en la actitud de los fieles. «Muchas veces — subrayó Francisco — vamos ahí, miramos las cosas, hablamos entre nosotros mientras el sacerdote celebra la eucaristía...».

Con evidente preocupación el Papa critico la superficialidad con la que a menudo se participa en la misa: Si hoy viniera aquí el presidente de la República o alguna persona muy importante del mundo, seguro que todos estaríamos cerca de él, querríamos saludarlo. Pero pienso: cuando tú vas a misa, ¡ahí está el Señor! Y tú estas distraído». En tal sentido subrayó la mala costumbre — incluso de «algunos sacerdotes y también obispos» de usar los teléfonos durante las celebraciones: «El sacerdote dice: “Levantemos el corazón”. No dice: “Levantemos nuestro móviles para hacer una fotografía”». Y añadió: «La misa no es un espectáculo: es ir a encontrar la pasión y la resurrección del Señor».

Las próximas catequesis, por esto, responderán a sencillas preguntas sobre la misa, sobre su estructura y sus signos. Empezando por la señal de la cruz: «¿Vosotros habéis visto cómo se hacen los niños la señal de la cruz?», preguntó a los presentes lamentando que demasiado a menudo se noten gestos confusos y enredados. Es necesario sin embargo, aconsejó, «enseñar a los niños a hacer bien la señal de la cruz», símbolo de la redención del hombre. Una catequesis cuidada ayudará a redescrubrir «la belleza que se esconde en la celebración eucarística» y que «una vez desvelada, da pleno sentido a la vida de cada uno».