​Guardián y amigo además de creador - Newman y la Providencia del Padre

2017-05-12 L’Osservatore Romano

En algunos sermones John Henry Newman, como predicador anglicano, dibuja una bella imagen del Padre misericordioso.

Por ejemplo, en la homilía sobre «La Providencia individual como nos revela el Evangelio», predicada el 5 de abril de 1835 en la iglesia de Santa María Virgen en Oxford, Newman inicia diciendo que antes de la llegada de Cristo los hombres conocían «algún prenuncio ocasional que revelaba la solicitud de Dios por cada individuo», pero en la mayor parte de los casos fueron instruidos «solamente respecto al diseño de la Providencia general, como se ve a lo largo de las historias humanas». Sin embargo el Evangelio nos revela claramente «este distinto tratamiento, acordado por Dios para cada uno de nosotros».

Es necesario, de todos modos, considerar que esta revelación de la Providencia individual aparece vinculada a no pocas dificultades para nuestra inteligencia. Newman recuerda ante todo que nosotros cristianos estamos a menudo como los demás que se dejan llevar por las olas que pasan por las corrientes del mundo: «Nosotros concebimos que Dios obre solo en un vasto plano, pero no podemos darnos cuenta de la maravillosa verdad que Él ve y piensa incluso en cada individuo. No conseguimos creer que Él está en cualquier lugar, realmente presente, que Él está en cada lugar en el que estamos nosotros. Sabemos que Él está en el cielo y nos olvidamos de que está también en la tierra». Esta falta de fe es «la razón por la cual una multitud de gente es tan profana. Se permiten ser tibios e indiferentes porque no consiguen darse cuenta de que Dios les ve».