En Colombia para ayudar la paz Durante el vuelo hacia Bogotá el Papa pide rezar también por Venezuela

2017-09-06 L’Osservatore Romano

«Este viaje es un poco especial, porque es un viaje para ayudar a Colombia a ir adelante en su camino de paz. Os pido también una oración por esto durante el viaje. Gracias por todo lo que haréis, gracias por vuestro trabajo». Lo subrayó el Papa Francisco saludando el miércoles por la mañana, 6 de septiembre, a los periodistas presentes en el vuelo que lo conducía al país latinoamericano, meta del vigésimo viaje internacional del pontificado, el quinto en el continente americano. Y a otro pueblo que sufre en la región, el venezolano, el Papa dirigió su pensamiento. «Quisiera decir —añadió— que sobrevolaremos Venezuela: os pido una oración también por Venezuela para que pueda haber diálogo y para que el país reencuentre una bella estabilidad con el diálogo de todos».

Después del despegue del aeropuerto romano de Fiumicino, el aterrizaje en Bogotá estaba previsto a las 16.30 locales, las 23.30 en Italia. A causa del huracán Irma, hubo una modificación en la ruta del viaje. El programa de la visita tiene cuatro etapas: en la capital el miércoles y el jueves, y en la ciudad de Villavicencio, viernes, Medellín, sábado, y Cartagena, domingo. Más de 9800 kilómetros para recorrer dentro del país, entre traslados aéreos (tres) y recorridos en coche en las ciudad. Todo en cinco días, hasta el 10 de septiembre.

Han pasado nueve meses desde la firma, el noviembre de 2016, del histórico acuerdo de paz después de una guerra civil iniciada en 1964 que ha causado la muerte de más de 250 mil personas. Y mientras los colombianos tratan con gran esfuerzo de quitarse de encima el peso paralizante de una violencia que ha durado más de medio siglo, el país latinoamericano, por completo, se prepara para dar el paso más difícil: el de sanar las heridas dejadas por el conflicto armado. Por esto el recorrido que indica el Papa Francisco está centrado en la búsqueda de la paz y de la reconciliación. Y la reconciliación nacional es uno de los grandes temas de este viaje, partiendo del elocuente lema elegido por la Conferencia Episcopal local: «Demos el primer paso». Por tanto la paz permanece como una condición de punto de partida hacia un necesario desarrollo social e inclusivo. Cualquier recorrido democrático sin progreso se apoyaría en arenas movedizas y sería muy precario.«Este viaje es un poco especial, porque es un viaje para ayudar a Colombia a ir adelante en su camino de paz. Os pido también una oración por esto durante el viaje. Gracias por todo lo que haréis, gracias por vuestro trabajo». Lo subrayó el Papa Francisco saludando el miércoles por la mañana, 6 de septiembre, a los periodistas presentes en el vuelo que lo conducía al país latinoamericano, meta del vigésimo viaje internacional del pontificado, el quinto en el continente americano. Y a otro pueblo que sufre en la región, el venezolano, el Papa dirigió su pensamiento. «Quisiera decir —añadió— que sobrevolaremos Venezuela: os pido una oración también por Venezuela para que pueda haber diálogo y para que el país reencuentre una bella estabilidad con el diálogo de todos».

A causa del huracán Irma, hubo una modificación en la ruta del viaje. El programa de la visita tiene cuatro etapas: en la capital el miércoles y el jueves, y en la ciudad de Villavicencio, viernes, Medellín, sábado, y Cartagena, domingo. Más de 9800 kilómetros para recorrer dentro del país, entre traslados aéreos (tres) y recorridos en coche en las ciudad. Todo en cinco días, hasta el 10 de septiembre.

Han pasado nueve meses desde la firma, el noviembre de 2016, del histórico acuerdo de paz después de una guerra civil iniciada en 1964 que ha causado la muerte de más de 250 mil personas. Y mientras los colombianos tratan con gran esfuerzo de quitarse de encima el peso paralizante de una violencia que ha durado más de medio siglo, el país latinoamericano, por completo, se prepara para dar el paso más difícil: el de sanar las heridas dejadas por el conflicto armado. Por esto el recorrido que indica el Papa Francisco está centrado en la búsqueda de la paz y de la reconciliación. Y la reconciliación nacional es uno de los grandes temas de este viaje, partiendo del elocuente lema elegido por la Conferencia Episcopal local: «Demos el primer paso».

Por tanto la paz permanece como una condición de punto de partida hacia un necesario desarrollo social e inclusivo. Cualquier recorrido democrático sin progreso se apoyaría en arenas movedizas y sería muy precario.