El terrorismo amenaza la estabilidad de Nigeria
Son
cada vez más graves las noticias que llegan de Nigeria, desde hace demasiado
tiempo en la mira de los fundamentalistas islámicos de Boko Haram, el grupo
armado responsable de más de mil muertos en el país desde 2009 hasta hoy. Al
menos dieciocho personas fueron asesinadas ayer en los ataques de los rebeldes
contra tres ciudades del norte del país africano, Kano, Damaturu y Wuhari, donde
fueron objeto de los mismos en total cinco comisarías de policía (entre ellas
una jefatura) y una prisión. En un documento de la Conferencia episcopal, los
obispos nigerianos han puesto nuevamente de relieve que la crisis del norte del
país se ha de enmarcar no tanto como conflicto entre musulmanes y cristianos,
sino como «el fruto de los crímenes de pocas personas, que afirman actuar en
nombre de la religión para destruir y golpear a personas inocentes».






