Chiara Lubich encendió una luz nueva en la Iglesia en el camino de unidad, mensaje del Papa

2015-01-30 Radio Vaticana

(RV).- Con el anhelo de que «el luminoso ejemplo de vida» de la Sierva de Dios Chiara Lubich «suscite, en cuantos conservan su preciosa herencia espiritual, renovados propósitos de fiel adhesión a Cristo y de generoso servicio a la unidad de la Iglesia», el Santo Padre se unió espiritualmente a la celebración de la apertura de la causa de beatificación y de canonización de la  fundadora de la Obra de María, que es el nombre oficial, como quiso la misma Chiara - del Movimiento de los Focolares. E invocando abundantes dones del Espíritu divino sobre cuantos están empeñados en su postulación, el Papa Francisco los exhortó a «hacer conocer al pueblo de Dios la vida y las obras» de Chiara Lubich, que «acogiendo la invitación del Señor, encendió para la Iglesia una luz nueva sobre el camino hacia la unidad».

El Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad Francisco, Pietro Parolin, que firmó el mensaje, señaló que el Papa, «al tiempo que pide oraciones para sostenerlo en su ministerio universal  como sucesor del apóstol Pedro, por intercesión de la Virgen Santa, envía al obispo de Frascati, a la Postulación, a la entera Obra de María y a cuantos participan en el gozoso evento la implorada bendición apostólica».

El Mensaje pontificio dirigido a Mons. Raffaello Martinelli, Obispo de Frascati, en calidad de encargado de la apertura oficial del «Proceso sobre la vida, virtudes, fama de santidad y signos», se leyó en la solemne apertura de dicho proceso. La diócesis de Frascati, cerca de Roma, de hecho, es el territorio en el cual se encuentra el Centro Internacional del Movimiento de los Focolares, cerca del cual Chiara vivió gran parte de su vida y donde murió el 14 de marzo de 2008.

Por su parte, María Voce, presidenta del Movimiento de los Focolares y en nombre todos los miembros del movimiento en el mundo, que siguieron el evento vía Internet, expresó la gratitud de todos y afirmó: «Queremos, en primer lugar, expresar la alegría, la conmoción, la sorpresa, por este mensaje del Santo Padre, al cual queremos enviar nuestro agradecimiento y asegurarle nuestra oración, que él nos ha pedido; así como asegurarle nuestro empeño en seguir difundiendo esa “luz nueva” que él ha indicado como don de Chiara a la Iglesia y a la humanidad».

(CdM – RV)

(from Vatican Radio)