ASIA/BANGLADESH - El Papa Bergoglio, apóstol del amor en un país musulmán

Dhaka - “Sin amor no podemos hacer nada en este mundo: en nuestro mundo falta mucho este valor. El Papa Francisco aquí en Bangladesh y también en Myanmar ha mostrado lo que significa el amor, especialmente hacia los refugiados, pero también hacia todo el pueblo bangladeshí”: lo dice a la Agencia Fides Maulana Fariduddin Mashud, uno de los muchos líderes islámicos bangladeshíes que han visto con buenos ojos la visita y la presencia de Francisco. El líder hindú bangladeshí Shami Druveshanando comenta a la Agencia Fides que “el Papa Francisco ha sido un portador de la paz en Bangladesh”, mientras que el prof. Anisus Zaman, musulmán, explica a Fides: “Estamos felices de haber recibido al Papa Francisco en nuestro país. Ha llegado en un momento en que lo necesitábamos: donde hay desesperación, ha venido a traer esperanza. También ha traído simpatía y empatía hacia los refugiados Rohingya y ha lanzado un apelo por su dignidad. Seguramente esta visita del Papa Francisco abrirá una ventana para nuestro futuro, para crear una auténtica fraternidad”.
Aunque se han registrado algunos comentarios negativos en las redes sociales de Bangladesh, sobre la presencia del Papa por parte de algunos exponentes extremistas “podemos decir con certeza que la acogida de la población de Bangladesh ha sido excelente”, señala la Agencia Fides el p. Lintu D'Costa, sacerdote de Dhaka. La pequeña Iglesia de Bangladesh, 0.2% en una nación con mayoría musulmana, se ha guardado en el corazón “la bendición recibida del Papa Francisco”. Todos hemos apreciado su humildad y sencillez, su cercanía con los pequeños, los pobres, los marginados, tal como lo hacía Jesús. Su espíritu y su auténtico testimonio evangélico, además de sus palabras siempre incisivas, como 'perdón', 'diálogo', 'dignidad humana', han impresionado a todos y dejarán una marca indeleble en nuestras vidas”, concluye el p. D'Costa.