ÁFRICA/ZIMBAUE - Zimbaue mira hacia adelante: Los obispos piden “incluir a todos en la reconstrucción de la nación”

Harare – “La situación ha vuelto a la normalidad y el clima es tranquilo. La población está contenta por tener un presidiente” así lo asegura a la Agencia Fides Fratel Alfonce Kugwa, Coordinador Nacionale de la Comisión para las Comunicaciones Sociales de la Conferencia Episcopal de Zimbaue veinte días después del nombramiento de Emmerson Mnangagwa como presidente interino tras la dimisión de Robert Mugabe . El 4 de diciembre se estableció el nuevo ejecutivo.

“El nuevo gobierno está centrando su acción en la preparación de las elecciones generales del próximo año y, sobre todo, en la activación de la economía. La población necesita la recuperación económica y la creación de nuevos puestos de trabajo. Por eso, el gobierno está tratando de atraer inversiones internacionales”, dice Fratel Alfonce.

En la carta pastoral publicada el 26 de noviembre los obispos de Zimbaue agradecen a la población la transición pacífica y lanzan un llamamiento para la constitución de una National Envisioning Platform que “recoja las aspiraciones de todos los sectores de la sociedad”. Tras haber permitido que “nuestro deseo como pastores de ver en armonía, justicia y paz dentro de un estado democrático y próspero a la sociedad de Zimbaue”, los obispos aseguran que “la Iglesia junto a otros miembros del sector público y privado, puede crear una National Envisioning Platform como espacio inclusivo para permitir a los habitantes de Zimbaue de cualquier clase social contribuir a la transición democrática como recomienda el proyecto Zimbabwe We Want, un programa ecuménico lanzado en el 2016”.

Zimbabwe We Wan fue promovido por la Conferencia Episcopal de Zimbaue, el Evangelic Fellowship of Zimbabwe y el Zimbabwe Council of Churches. “El Zimbaue que queremos, -se lee en el documento de presentación-, está caracterizado por la democracia y la participación democrática construida sobre la base de que todos los ciudadanos, -sea cual sea el color de su piel, etnia, estatus económico o social, sexo, creencia religiosa o política-, son iguales y tienen que tener las mismas oportunidades para participar en la definición de nuestro destino colectivo. Nuestras diferencias son una fuente de riqueza para la nación porque ofrecen la oportunidad de mirar los problemas desde perspectivas distintas”.

Según Fratel Alfonce “la población ahora mismo está interesada, más que en la democracia, en la creación de puestos de trabajo a través de la apertura de nuevas empresas”.