ÁFRICA/MADAGASCAR- Tras la pesadilla de la peste, vuelve la vida normal

Antananarivo – “En los últimos días no se han tenido noticias de casos de peste en la capital. La situación ha mejorado”. Lo confirma a la Agencia Fides sor Giacinta Gobetti, misionera de las Carmelitas menores de la caridad de Antananarivo. Tras haber declarado el “estado de emergencia”, cerrando primero las escuelas y después prohibiendo cualquier aglomeración en lugares públicos, el gobierno malgache ha anunciado el fin de la epidemia en las zonas urbanas pero la vigilancia continúa en todo el país que, desde agosto, ha registrado 202 casos de muerte por peste dado que se trata de una epidemia estacional que durará hasta abril de 2018. La peste es endémica en algunas zonas de Madagascar pero la epidemia de este año está siendo más contagiosa puesto que dos tercios de los casos registrados eran de peste pulmonar, que puede transmitirse entre personas y puede provocar la muerte en solo 24 horas.

Además, la propagación, tanto de los casos de peste pulmonar como de aquellos, en menor medida, de peste bubónica, ha afectado a las grandes ciudades también haciendo que la epidemia fuera la más virulenta de los últimos años. Las ciudades más afectadas han sido la capital, Antananarivo, que ha registrado 400 casos, y aquellas de la costa oriental.

“En la casa de la Caridad de Antananarivo, donde tenemos ingresadas a 35 personas con discapacidad física o intelectual, -explica sor Giacinta-, no hemos tenido ningún caso de peste y ninguna de las personas que han venido para recibir tratamiento presentaba síntomas. La peste se ha extendido en las ciudades porque quizá no se había detectado el contagio de la variedad pulmonar y sí la de la bubónica, pero aun así las instituciones han ofrecido una respuesta múltiple. Se tomaron muchas precauciones, se incentivó la limpieza, se ha informado y pedido tener cuidado con las ratas y con las basuras y las escuelas se han cerrado temporalmente”. El Ministerio de Sanidad está coordinando las acciones para combatir la epidemia con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud y del Instituto Pasteur de Madagascar. Actualmente, la situación está bajo control y la vida social retoma gradualmente su ritmo habitual.

Según los últimos datos recogidos por el gobierno y difundidos por la OMS, desde agosto al 27 de noviembre de 2017, se recopilaron 2.348 casos de peste, confirmados, probables y sospechosos. A todas las personas contagiadas o con síntomas se les ha garantizado gratuitamente el tratamiento y la prevención . La región más afectada, con el 68% de los casos, ha sido la de Analamanga, donde se encuentra la capital. No se ha registrado ningún caso nuevo de peste pulmonar a partir del 14 de noviembre, mientras que el último contagio de peste bubónica es del 8 de noviembre. A partir de esta información, la OMS estima que el riesgo de peste en Madagascar es, por el momento, moderado a nivel nacional y bajo a nivel regional.