ÁFRICA/EGIPTO- Iglesia copta: El traslado de la embajada de EE.UU a Jerusalén es un riesgo para la estabilidad global

El Cairo – Un eventual traslado desde Tel Aviv a Jerusalén de la embajada de Estados Unidos en Israel traería “consecuencias negativas” no solo a la siempre frágil estabilidad de Oriente Medio sino a toda la del mundo entero. Es la voz de alarma lanzada por la Iglesia copta ortodoxa ayer martes 5 de diciembre a través de un comunicado que se anticipó al llamamiento, en tono de preocupación, expresado hoy por el Papa Francisco al final de la audiencia general del miércoles. Según la Iglesia copta ortodoxa, es necesario “tutelar el estatus jurídico de Jerusalén” en el marco de lo indicado por las resoluciones de la ONU sobre la Ciudad Santa. Reconocer Jerusalén como capital exclusiva de Israel, según el Patriarcado copto ortodoxo, iría en contra de todas las convenciones internacionales al respecto y comprometería los intentos que se llevan a cabo para superar el enfrentamiento a través del diálogo y la búsqueda de soluciones compartidas, que sean respetuosas con el perfil espiritual de la Ciudad Santa y su historia.

En los últimos años la creciente presencia de egipcios en la Ciudad Santa ha marcado el fin de la prohibición de visitar Jerusalén que desde 1979 fue impuesta a los fieles por el entonces patriarca Shenuda III. En los años en los que se radicalizó el conflicto árabe-israelí, el patriarca copto Shenuda III prohibió a los fieles de su iglesia peregrinar al Estado de Israel y no cambió de postura ni siquiera con la normalización de las relaciones entre Egipto e Israel buscada por el presidente Sadat. La prohibición no fue jamás revocada pero en el 2014 el viaje a Tierra Santa de 90 cristianos coptos por Semana Santa provocó que varios observadores señalaran el anacronismo de la disposición anti-peregrinaciones en el marco de las actuales relaciones entre los dos estados.

Un impulso decisivo para incentivar peregrinaciones posteriores de los coptos en Tierra Santa fue el viaje Jerusalén del patriarca Tawadros II de noviembre de 2015 con ocasión del funeral del arzobispo Abraham, jefe local de la comunidad copto ortodoxa. .