Audiencia al Pequeño Coro “Mariele Ventre” del Antoniano de Bolonia

Esta mañana, a las 11,15 en la  Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano, el Santo Padre Francisco ha recibido en audiencia al  Pequeño Coro  Mariele Ventre” del Antoniano de Bolonia, con motivo  del 60° aniversario del  Zecchino d’Oro

Sigue el saludo que el Santo Padre ha dirigido a los presentes en la audiencia:

Saludo del Santo Padre

Queridos niños y jóvenes, Os saludo con afecto así como a los que siguen la actividad   del  Coro Mariele Ventre del Antoniano de Bolonia , que este año celebra los  sesenta años del concurso " Zecchino d'Oro ".

Me gustaría expresar mi aprecio por la celebridad que vuestro coro  ha conquistado  en estos años  a través de las hermosas interpretaciones musicales, que han gustado tanto  a  los niños y también a los mayores. Y esto porque con esas canciones, vosotros, con sencillez y maestría , transmitís una sensación de serenidad, tan necesaria para todos, especialmente para aquellas familias que pasan  por dificultades y sufrimientos. Seguid vuestro camino: cantad los valores auténticos de la vida y, mediante el canto, alabad y dad gracias a Dios por todo el bien que nos da.  Ojalá en este  tiempo  de Adviento como preparación para la Santa Navidad, vuestras canciones que narran el evento del nacimiento de Jesús ayuden  a aquellos que os  escuchan a entender el amor y la maravilla  de lo que sucedió en Belén hace dos mil años. Dios se hizo niño para estar más cerca del hombre de  todos los tiempos,  demostrando su infinita ternura. Os pido que recéis  por mí e invoco de todo corazón sobre vosotros la Bendición del Señor, que extiendo a vuestro asistente espiritual, a los Padres franciscanos y a todos vuestros  familiares.

Y ahora, desde donde estamos tranquilamente sentados, miremos a la Virgen que espera al Niño, que espera a Jesús. Nosotros también esperamos a Jesús, todos, que venga a nuestros corazones. Y todos rezamos a Nuestra Señora, el Ave María. [Ave María] Cada vez que  los necesitemos, que estemos tristes o tengamos alguna dificultad, enfermos o con problemas, miremos a Nuestra Señora,  para que nos enseñe a esperar a Jesús. Jesús siempre viene. ¡Se necesita un poco de  paciencia, como ella  tuvo, entre grandes dificultades! -, para recibir a Jesús. Ahora os  bendigo a todos.

(Bendición)