Viaje apostólico del Santo Padre Francisco a Colombia (6-11 septiembre 2017) – Bendición de la primera piedra de las viviendas para las personas sin hogar y de la obra Talitha Kum

Viaje apostólico del Santo Padre Francisco a Colombia (6-11 septiembre 2017) – Bendición de la primera piedra de las viviendas para las personas sin hogar y de  la obra  Talitha Kum

Esta mañana, después de despedirse  de la Nunciatura Apostólica de Bogotá, el Santo Padre Francisco se trasladó en papamóvil a la base aérea militar de Catam. A su llegada, el Papa saludó a algunas personas de la aerolínea Avianca cerca de las escaleras del avión. Luego  se embarcó hacia el aeropuerto "Rafael Núñez" en Cartagena. A su llegada, el Santo Padre fue recibido por el arzobispo metropolitano de Cartagena, S.E. Mons. Jorge Enrique Jiménez Carvajal, C.I.M., el gobernador, el alcalde de la ciudad y algunas autoridades militares. Antes de dirigirse a la plaza de San Francisco de Asís, el Papa pasó por el hangar donde unos 300 jóvenes realizaron una coreografía sobre los temas de la dignidad humana y la identidad cultural. A las 10.25  el Papa llegó a la Plaza de San Francisco de Asís en Cartagena, donde tuvo lugar la bendición de la primera piedra de las viviendas para  personas sin hogar y  de la obra  Thalita Kum. Algunos centenares de personas , entre ellas varias sin hogar y niños asistidos por la obra estaban presentes en la plaza. Después del saludo de bienvenida del párroco de  San Francisco,  el P. Elkin Acevedo, y de  la bendición de la primera piedra de las viviendas, el Papa se dirigió a la casa de la señora Lorenza, una mujer de 77 años que desde hace más  de cincuenta  ofrece en su hogar comida y hospitalidad a los necesitados. Luego se trasladó a la iglesia de San Pedro Claver.

A continuación el texto de la oración que el Papa leyó durante la ceremonia de bendición de la  primera piedra de la bendición de las viviendas:

 

Oración

Oremos. Bendito seas, Señor, Dios de misericordia, que en tu Hijo nos has dado un admirable ejemplo de caridad y por Él nos has recomendado vivamente el mandato del amor; dígnate colmar de tus bendiciones a estos servidores tuyos, que quieren dedicarse generosamente a la ayuda de los hermanos; haz que, en las necesidades urgentes, te sirvan fielmente con una entrega total en la persona del prójimo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén